
Se dice que los seres elementales existen en el mundo del espíritu. Se los suele llamar “elementales” en forma genérica. Este nombre proviene de su estrecha relación con los cuatro elementos de la naturaleza: aire, agua, tierra y fuego.
“Los elementales no puede clasificarse entre los hombres, porque algunos vuelan como espíritus, no son espíritus porque comen y beben como los hombres. El hombre tiene un alma que los espíritus no necesitan. Los elementales no tienen alma y, sin embargo, no son semejantes a los espíritus, éstos no mueren y aquellos sí mueren. Estos seres que mueren y no tiene alma ¿son pues animales? Son más que animales porque hablan y ríen. Son prudentes, ricos, sabios, pobres y locos igual que nosotros. Son la imagen grosera del hombre, como éste es la imagen grosera de Dios... “ (Paracelso, Philosophia Oculta, 149)

Los Seres Elementales del agua son:
Sirenas, Ondinas, Ninfas, Nereidas, Sealkies, Asrai, Trolls de agua y Mirrows.
El agua, sumamente vital para los seres humanos, posee propiedades importantes también en el mundo de las criaturas mágicas. El agua es un elemento que puede curar, porque limpia y purifica.
El elemento agua, aunque gobernado por las ondinas, es el hábitat de muchas otras criaturas mágicas. La gran mayoría de ellas, de género femenino, son afines a los atardeceres, el otoño, la plata, el mercurio y la energía receptiva.
Por lo general, estos seres del agua son bellos y benévolos. Sin embargo, las que viven en lagos y mares suelen ser menos afables que las asociadas a ríos y arroyos.
Los Seres Mágicos del elemento fuego son:
Salamandras, Liminiades, Dragones y Basiliscos.
Son regentes del elemento fuego las salamandras, parientes de los lagartos de fuego. Estas criaturas son afines al mediodía, el verano, el oro y la energía proyectiva.









